Y debo decir que por más odio que me tenga y por más ganas de no verme. No puedo dejar de pensar en ella.
Y es que pese a todo -perradas y gatadas de todos los colores y sabores- yo me enamoré y lo siento pero esta vez me dio fuerte.
Tan fuerte como para separarme unas horas de mi fiel compañera la que me alumbra cada noche y me lleva al vicio, quitarme los zapatos -sí, esos zapatos viejos que siempre odiaste y de los que dijiste que me sacaban pezuña; y por eso andaba como andaba-; treparme en mi camarote casi inestable por el tiempo y ponerme a leer ese libro que me dejaste y que aun recuerdo con que palabras lo hiciste.
"- Pero pensé que te lo llevarías, porque es muy importante para ti.
- Llevo algo más importante conmigo."
Con toda la tristeza del mundo pasé página por página, comiéndome párrafo por párrafo de esa tan bella y a la vez extraña historia de amor que te encantaba por aquel entonces, cuando aún vivías en Lima querida; y que ahora, argentinizada como ya andas, ya ni recuerdas.
Debo de admitir que esa tristeza es una de las más extrañas. Nunca me había sentido tan triste de acabar un libro. Y es que creo que el único recuerdo tuyo que tengo -sí, el único recuerdo que tengo de la Jeniffer del alma, de la Jeniffer que tanto me amó-, esta en esas letras. En esas letras tan Bryce o en esas cartas que aun con tu calorcito peruano me escribiste.
Hoy te veo tan fría, hoy te siento tan alejada que esas palabras de:
"yo no quiero estar mal con nadie, mucho menos contigo"
...tan embusteras que me dedicaste, mintiéndome como suele hacerse en esas situaciones; ya la verdad más que darme un alivio me duelen un poco. Y es que imagínate si así como andas es no andar mal conmigo, no quiero ni pensar como serías si me odiaras, quizá y ya mismo abrías venido a golpearme en la cara.
Tan queridísima, y por momentos ya no sé si detestada. Pero a las finales llegando siempre a la misma conclusión. Amada. Sí, amada, y es que con todo lo que se vivió me es imposible hacer otra cosa. Y es que aveces la memoria, cruel y muchas veces traicionera, me hace pensarte hermosa, con esa sonrisa gigante de oreja a oreja, y con todo ese amor que me dijiste que guardabas para mi.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por el comentario ^^